A raised arm holds up a bunch of keys amid the crowd at a housing protest, at dusk.

Por el derecho a la vivienda · Portugal

Un sueldo tiene que llegar
para pagar una casa.

El precio de la vivienda casi se ha triplicado en diez años, una subida casi tres veces mayor que la media de la Unión Europea, y los salarios no han seguido el ritmo. No es una fatalidad: otros países europeos tienen políticas de vivienda que funcionan, y los estudios muestran cuáles. Exigimos que se apliquen aquí, sin más demoras.

Constitución de la República Portuguesa · Artículo 65

«Todos tienen derecho, para sí y para su familia, a una vivienda de dimensiones adecuadas, en condiciones de higiene y confort, que preserve la intimidad personal y la privacidad familiar».

Un derecho escrito en 1976. Cincuenta años después, sigue sin cumplirse.

Casa para todos Alquileres que quepan en el sueldo Contratos estables Más casas, más rápido Vivienda pública y cooperativa Casas vacías de vuelta al mercado Ningún desahucio sin alternativa

Manifestación nacional por la vivienda, .

Faltan 6 días. 15 ciudades, la mayoría a las 15:00.

Agenda

Próximas movilizaciones

sábado

Noticias

Últimas noticias de la calle

Prensa

Últimas noticias en la prensa

Lo que publican los periódicos, las radios y las televisiones sobre vivienda. Los titulares son los de cada medio, en portugués, y cada noticia se abre en el sitio donde se publicó.

La crisis en cifras

No es una impresión. Son las cifras oficiales.

+180%

es lo que subió el precio de la vivienda en Portugal entre 2015 y 2025. Media de la UE: +65 %.

Eurostat

17,79 €/m²

es el alquiler mediano de los nuevos contratos en Lisboa. En un piso de dos dormitorios de 70 m², son unos 1.245 € al mes: más que un salario mínimo entero.

INE, 2.º trim. 2026

723.000

casas vacías en Portugal, el 12 % de todas las viviendas.

INE, Censo 2021

≈2%

de las viviendas son públicas, una de las cifras más bajas de Europa.

ISCTE, 2025

Lo que exigimos

Seis propuestas, cada una ya probada

01

Revertir la ley de arrendamientos

Revertir la ley de 2012 que acabó con la duración mínima de los contratos y facilitó su rescisión sin causa: contratos estables como norma, como en Alemania, los Países Bajos, Francia y España, sin quitar al arrendador el derecho a recuperar la vivienda de quien no paga.

02

El fin de las demoliciones y los desahucios sin alternativa habitacional

Ninguna demolición de viviendas habitadas y ningún desahucio sin una alternativa habitacional, como la Ley de Bases de la Vivienda ya exige cuando es el Estado quien desahucia y como Portugal se comprometió ante la ONU y el Consejo de Europa.

03

Freno a la compra de vivienda por fondos inmobiliarios

Frenar la compra de viviendas ya existentes por fondos y grandes inversores en las zonas de mayor presión, acabar con los beneficios fiscales que les dan ventaja y usar el derecho de tanteo que la ley ya concede a los ayuntamientos, sin frenar a quien construye viviendas nuevas.

04

Más vivienda pública

Acercar el parque público y cooperativo a los niveles europeos, con financiación estable después del PRR (el plan de recuperación financiado por la UE), barrios con rentas mixtas como en Viena y un fondo que se financia con los propios alquileres, como en Dinamarca.

05

Iniciativa pública de recuperación de inmuebles vacíos para uso residencial

Un programa público para poner en uso las viviendas y los edificios vacíos, empezando por los del Estado: primero con acuerdos y ayudas a las obras, como en Irlanda y Escocia, y solo para edificios vacíos desde hace mucho tiempo, los instrumentos que la ley ya prevé.

06

Topes de alquiler realmente asequibles

Que «alquiler asequible» signifique asequible para quien trabaja aquí: topes ligados a los ingresos y no solo al mercado en los programas con dinero o beneficios públicos, y en el mercado privado alquileres de referencia por zona, como en Alemania, con las viviendas nuevas excluidas.

Un problema de todos

En casa, en el trabajo y en el barrio

En 2025, el 27 % de los hogares que alquilan a precio de mercado gastaron más del 40 % de sus ingresos en la vivienda, frente al 19 % de media en la UE (Eurostat). Cuando la casa se lleva casi la mitad de los ingresos, queda poco para todo lo demás. La vivienda no es un asunto aparte: decide lo que queda del salario, dónde se puede vivir y si el barrio sigue vivo.

Quien alquila

En casa

Conoce tus derechos, únete a tus vecinos del bloque y a una asociación de inquilinos. Quien conoce la ley y se organiza puede frenar subidas ilegales y desahucios sin fundamento.

Quien trabaja

En el trabajo

En 2022, el Gobierno, la central sindical UGT y las patronales firmaron un acuerdo de ingresos que preveía subir el salario mínimo a 900 € en 2026. Cuando el alquiler sube más deprisa, ese esfuerzo se pierde. El coste de la vivienda tiene que entrar en las negociaciones salariales: plantéalo a la empresa, a tus compañeros y en el sindicato.

Quien vive en el barrio

En el barrio

Comercio local, escuelas, centros de salud: un barrio sin vecinos lo pierde todo. En las parroquias con más turismo, el precio de la vivienda llegó a subir un 32 % más que en el resto (Franco y Santos, 2021).

La vivienda es un derecho recogido en la Constitución desde 1976. Cumplirlo no es de izquierdas ni de derechas: es una obligación de cualquier gobierno.

No es la primera vez

Cuando los vecinos se organizaron, ganaron derechos

1974

Ocupaciones y comisiones de vecinos

Justo después del 25 de Abril, la revolución de 1974, miles de familias ocupan casas vacías y se organizan en comisiones de vecinos. La vivienda se convierte en una de las grandes reivindicaciones de la revolución.

1976

La vivienda en la Constitución

El artículo 65 de la Constitución garantiza a todos el derecho a una vivienda adecuada y encarga al Estado hacerlo realidad.

2023

La calle vuelve a llenarse

La plataforma Casa Para Viver reúne a decenas de movimientos y llena las calles de ciudades de norte a sur del país.

2026

Tiendas en la plaza

En octubre, las acampadas en el Rossio, en Lisboa, y en la Praça D. João I, en Oporto, llevan la vivienda al centro de las ciudades. La policía las desmonta, pero las protestas crecen, y el 24 de octubre miles de personas se manifiestan en Lisboa y Oporto.

Para ver

La gentrificación en el cine

El colectivo Left Hand Rotation filma la gentrificación desde mucho antes de que la palabra llegara a los periódicos. Instalado en Lisboa desde 2011, documenta cómo el turismo y la especulación vacían los barrios y, entre 2010 y 2021, llevó los talleres «Gentrificación no es un nombre de señora» a 17 ciudades de 9 países. Sus películas son gratuitas.

2019 · 82 min · Lisboa

O que vai acontecer aqui?

Los movimientos que defienden el derecho a vivir en Lisboa, contados por quienes resisten a los desahucios. Hecho con Stop Despejos y Habita!.

2016 · 43 min · Lisboa

Terramotourism

En 1755, un terremoto destruyó Lisboa. Hoy la ciudad tiembla con un seísmo turístico que expulsa del centro a quienes viven en él.

2017 · 41 min · Lisboa

Alfama é Marcha

La preparación de la marcha popular de Alfama y una pregunta: ¿cómo evitar que la vida del barrio se convierta en folclore para turistas?

2026 · 66 min · Lisboa

O nosso último filme sobre Lisboa

De la Expo 98 a las protestas más recientes, incluido el derribo del Bairro da Jamaica, en Seixal. Se estrenó en DocLisboa el 22 de octubre de 2026 y estará disponible gratis en la web del colectivo.

Los vídeos están en Vimeo y solo se cargan cuando pulsas «Ver la película». A partir de ahí, Vimeo puede guardar cookies en tu navegador.

Solidaridad

Causas que apoyamos

Defender la casa es también defender el lugar donde se vive. Estas son causas que Cultura no Muro apoya y que te invitamos a conocer.

Camino de tierra entre pinos en la Quinta dos Ingleses, en Carcavelos.
Foto: Bisnagajanota, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons. Convertida a blanco y negro.

Un caso cerca de nosotros

Quinta dos Ingleses: pisos de lujo donde faltan casas para vivir

En la última gran mancha verde junto a la playa de Carcavelos quieren construir unos 850 pisos de lujo.

Iglesia de piedra de Santa María, en la aldea de Covas do Barroso.
Foto: GFreihalter, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons. Convertida a blanco y negro.

Boticas, Trás-os-Montes

Covas do Barroso: el pueblo que no quiere una mina

Un pueblo del Barroso, Patrimonio Agrícola Mundial, lucha contra cuatro minas de litio a cielo abierto.

No estás solo

Quién se moviliza por la vivienda

Movimientos, asociaciones y colectivos que defienden el derecho a la casa en Portugal. Conócelos y súmate.

La vivienda es un derecho.
Hagamos que se cumpla.

Únete a quienes ya se están organizando en bloques, barrios y centros de trabajo por todo el país.